jueves, 19 de marzo de 2009

Watchmen: el film

Viene Watchmen lastrada por la expectación, que afecta incluso a los que no teníamos ni idea del cómic original de Alan Moore. Pero tanta información sobre el carácter de clásico del tebeo hace que el espectador medio reciba con cierto desasosiego una película que si de algo peca es precisamente de fidelidad al original. Algo que yo no supe hasta despues de verla, puesto que conocí el comic a posteriori. El film tiene muchas cosas de 300, la anterior y arriesgada aventura de Snyder, sobre todo en lo que se refiere a las escenas de acción, que no son tan macabras en el cómic, aunque va mucho más alla de la aventura de Esparta. El problema de verter en celuloide una obra tan compleja es que hagas lo que hagas se encontrará una objeción. En este caso, hay que decir que el problema no es de fidelidad, sino precisamente de la imposibilidad de verter todas las tramas a menos que se quiera hacer un film de 10 horas. Snyder hace un papel digno y no le ha dado un ataque de directoritis. Mérito suyo es lograr un reparto sin una solo cara conocida (la mas conocida es la de Morgan, visto en Anatomía de Grey) pero que dan el callo y consiguen hacer creíbles sus personales. Mención aparte para la bellísima Malin Akerman, Espectro de Seda hija, a la que seguro q veremos en nuevas interpretaciones. La película se ve con agrado, aunque se hace larga, como el cómic, y resulta especialmente interesante ver cómo sería ese futuro en el que los Estados Unidos tienen a un presidente que se eterniza en el poder. Pero al film le falta algo para entrar en la galería de los clásicos. Más personalidad, algún otro golpe de efecto, algo más de alma, y no ser una fotocopia de todo un clásico del papel couché.
Calificación: *** Interesante.
Lo Mejor: La valentía de Snyder y el papel de Espectro de Seda.
Lo Peor: Toca muy de refilón la trama política.

Watchmen: el cómic

Por una vez, he realizado el trayecto inverso. Primero he visto el film y luego he podido disfrutar de la serie original de Watchmen en comic, calificado por el Times como una de las 100 obras literarias más importantes del siglo XX. Al ser un profano en esto del cómic, se me escapa todas las innovaciones técnicas que incorporó Watchmen, así como su papel como renovador de la estética de los superhéroes. Lo que no se escapa a nadie es la grandísima calidad del guión escrito por Alan Moore. La historia engancha desde el principio: un presente paralelo en el que los Estados Unidos ejercen la hegemonía mundial gracias al todopoderoso Dr. Manhattan y en el que los superhéroes están proscritos. La multitud de tramas hace que sea dificil entender todas las ramificaciones y son frecuentes las salidas como esa molesta historia de piratas que no se sabe muy bien a que viene. Pero el conjunto es sólido y poderoso y ofrece una reflexión sobre la responsabilidad del superhéroe: ¿es justo que la justicia quede en manos de personas que actúan al margen de la misma y que no se responsabilizan de sus actos? ¿O es un mal menor en la lucha contra el crimen? Si de algo puede pecar el comic es de alargarse demasiado en algunos tramos. Las tribulaciones de sus protagonistas son a veces exageradamente largas, y se echa de menos algo más de acción. Pero no cabe duda que se trata de un clásico con toda justicia no sólo del cómic sino de la literatura. 

Gran Torino

Ha recibido la crítica a Gran Torino como el testamento actoral de una de las pocas leyendas vivas que quedan en Hollywood y al menos en España, la rendición ha sido casi unánime. La gran mayoría de los críticos ha sido claro: se trata de una nueva obra maestra. Por una vez, estoy casi de acuerdo. El gran mérito de Eastwood es la automotivación. A su edad, y con todas las obras maestras previas ya filmadas y la bendición de los Oscars, ¿qué diablos pasará por su cabeza para que siga filmando obras tan relevantes? Porque el mérito de Gran Torino no es tanto la belleza plástica de su interpretación, la de un Harry Callaghan en franca decadencia, sino su importante mensaje moral: de como un tipo racista, malencarado y enfermo se revuelve contra la injusticia y el abuso de un puñado de criminales contra los más débiles del vecindario. Si creíamos que el Eastwood actor ya no podía dar más de si, estábamos equivocados: realiza una nueva vuelta de tuerca en diversos planos memorables y hace del gruñido un arte. Para acabar haciendo un mutis memorable que nos deja con la estremecedora sensación de que no le veremos más en pantalla, al menos como actor. Destacar también la notable elección de secundarios, especialmente la de los dos hermanos Tao (Bee Vang) y su hermana Sue (Ahney Her), que realizan unas interpretaciones conmovedoras. Una película dura, triste y amarga, pero también asombrosamente lúcida y que te reconcilia con el cine. Clint, no nos dejes nunca.
Calificación: ***** Clásico
Lo mejor: Eastwood en su interpretación crepuscular.
Lo peor: su marcado carácter autoconsciente.

miércoles, 18 de marzo de 2009

Más allá de los sueños

La última película de Adam Sandler ha conseguido que por fin la madre del actor pueda ir a ver uno de sus films sin sentirse avergonzada. Esto resume lo peor y lo mejor de la película. Lo mejor, porque se trata de un espectáculo de Disney para todos los públicos que puede verse en familia, o con la novia o con los sobrinos para pasar dos horitas (se hace un poco larga, la verdad) de evasión. Y también lo peor, porque los fans de Sandler echarán de menos un poco más de mala leche y de humor menos blanco en esta parodia sobre los cuentos que se explican antes de ir a dormir. Lo cierto es que Adam Sandler empieza a cansar en su eterno papel de chico-no-malo-del-todo y bastante idiota: sus películas, con más o menos chistes de culo-tetas, son todas parecidas, y aquí consigue que sus notables secundarios queden eclipsados ante su presencia en el 90% de los planos. Su papel como productor queda demasiado marcado. Pese a contar con buenos efectos especiales y algunos golpes de humor interesantes, Más allá de los sueños acaba diluyéndose por su propia estructura repetitiva y, como manda Disney, decepciona con un happy end que podría haber sido mucho más atrevido. Al final, Disney es Disney. Y muy mal a la distribuidora española, que ha repetido un titulo en español de una peli ya existente de Robin Williams, al que deseamos una pronta recuperación de sus problemas de corazón.
Calificación: ** Allá usted.
Lo mejor: Los niños protagonistas.
Lo peor: El hiperprotagonismo de Sandler