Se ha metido en un berenjenal innecesario el debutante Marcel Langenegger con un film que empieza bien (la idea del club de sexo tiene un potencial enorme) pero que se desinfla totalmente con un guión que se va haciendo más y más increible por momentos. Al final se queda uno con la interpretación de Michelle Williams, una belleza serena que se esfuerza notablemente por hacer creíble su papel y que ilumina con su hermosura una pantalla que se empeñan e destacar los granos de Ewan McGregor, absolutamente antiestéticos. A mi me parece que en Star Wars este hombre no tenía esta pinta, parece que le ha dado un ataque de acné juvenil. Y a Jackman, al que esperamos con ilusión como Lobezno a finales de mes, le dio un ataque de actor y decidió ensayar todas las caras de psicopata posibles en este film. El remate es un final bastante absurdo con el "Banco Nacional de San Sebastián" en Madrid en el que parece que les da igual quien saque el dinero mientras tenga pasaporte. Y hasta ahí podemos leer. Calificación: ** Aburre al final.
Lo mejor: el club de sexo y el desfile de bellezas.
Lo peor: el guión tiene varias vueltas que se hacen increíbles.
