martes, 24 de mayo de 2011

En Mareas Misteriosas

La cuarta entrega del Piratas del Caribe llega con algunas novedades importantes, pero sin perder su esencia. Entre las cosas nuevas está la desaparición de dos de las estrellas de la saga, Kiera Knigtley y Orlando Bloom, y la irrupción de la española Penélope Cruz como la hija de Barbanegra y antigua amante de Jack Sparrow, el singular personaje interpretado por Johnny Deep y que le supuso una nominación al óscar en la primera de las cuatro películas.

Otra de las novedades importantes se encuentra en la dirección, que asume Rob Marshall, director curtido en musicales de Broadway y que alcanzó el éxito con Chicago. Como curiosidad, citar la presencia en un pequeño papel del español Oscar Jaenada.

Pudimos ver la película en formato IMAX y 3D y hay que decir que el film conserva toda la espectacularidad que es marca de la casa, si bien no hace grandes aportaciones en el aspecto de las tres dimensiones. Los efectos especiales, a cargo de Industrias Light and Magic, vuelven a ser la gran baza de la película, que se apoya en un protagonismo cada vez mayor de Johnny Deep. Deep empieza a dar muestras de cansancio en la interpretación del jocoso pirata pese a que la productora ya trabaja en una quinta película. Quizás el mayor aliciente de En Mareas Misteriosas son las escenas de las sirenas, con el descubrimiento de la joven actriz catalana Astrid Bergès-Frisbey (ver póster). 

Un guión con muchos puntos flacos y un metraje excesivo son los peajes que paga Marshall en una película que encantará a los amantes del cine de aventuras y dejará indiferente a los demás.

Lo Mejor: la solvencia de Deep y las sirenas
Lo Peor: se hace larga.
Calificación: ***