sábado, 31 de octubre de 2009

Infectados


Muchos espectadores han acudido a ver Infectados esperando una de zombies. Nada más lejos de la realidad, y lo cierto es que ni el póster ni el trailer hacían presagiar esta circunstancia. Cada uno ve lo que quiere ver, y las expectativas muchas veces son las que uno mismo se crea. La nueva incursión de directores españoles en Hollywood (ya hemos perdido la cuenta de cuantos talentosos españoles se fugan a USA, que es donde está la pasta y los productores que se atreven a arriesgar) es una reflexión sobre lo que pasaría si una infección mortal diezmara la población de la Tierra, y también, en la línea de la futura La carretera, un aviso de que en situaciones límite, el hombre sigue siendo un lobo para el hombre. La reflexión sobre los límites éticos en situaciones extremas se ha abordado en todo tipo de films, desde ¡Viven! hasta todo el cine de catástrofes. ¿Es lícito que sólo sobrevivan los más fuertes? ¿Hasta donde puede llegar el ser humano por sobrevivir sin perder su humanidad? Preguntas importantes y de difícil respuesta, que encuentran eco en este film, por otro lado una road movie con ciertas pretensiones y que deja unas interpretaciones interesantes y que supone un debút importante para los hermanos directores del producto. Tras la buena respuesta de crítica y público, Infectados supone una más que decente primera obra "americana" de los hermanos Pastor y consigue hacernos pasar el rato sin demasiada carga de gore o sustos mal aliñados. El cómo lo hace ya es más discutible, ya que la historia suena a ya contada, y el guión no contiene demasiadas novedades que aportar al género postapocalipsis, a la espera de la vuelta de tuerca que supondrá, está si, Zombieland. Desde 28 días después, que volvió a poner de moda el cine de zombies, o Resident Evil y sus secuelas, que retomaron el espíritu cine B de los matazombies, muchos son los films que han especulado sobre la capacidad del ser humano para lograr su autoextinción. Infectados no es la mejor ni será la última pero es un producto honesto y que logra sus objetivos. Seguiremos con atención la carrera de los hermanos Salvador.

Calificación: ***. Entretenida y con ciertas dosis de mensaje.
Lo mejor: La lucha por la supervivencia y la honestidad de los intérpretes.
Lo peor: Que se retrasara por cuestiones de marketing. Que haya jugado con una publicidad ambigua sobre los zombies y que la gente haya picado.

martes, 27 de octubre de 2009

Delicioso Parnassus


Hay que dejar una cosa clara antes de ver El imaginario del doctor Parnassus: no es un film para todo el mundo. La fértil imaginación del ex Monthy Phyton Terry Gilliam, autor de Doce monos o las aventuras del Barón Munchausen, provoca que su imaginario -no es casual el nombre utilizado en el título- sea el cauce que utiliza con una herramienta, el celuloide, que con la tecnología actual permite plasmar los sueños de manera más vívida que cualquier otro arte. Algo que sabe muy bien por ejemplo George Lucas, y que pudo aplicar en el Episodio I, recreando mundos que sólo existen en su imaginación. En este sentido Parnassus tiene más que ver con Munchausen que con 12 monos o El rey pescador. Gilliam ha confesado que le gusta usar a locos o niños en sus peliculas porque son los que considera más auténticos. En este caso, el cineasta se vale de un casi irreconocible Christopher Plummer (el capitán Von Trapp de Sonrisas y Lágrimas, su papel más recordado), para conducir la historia hacia un actor en estado de gracia: Heath Ledger, en su papel póstumo y que le podría valer una segunda nominación también póstuma tras lograr el premio por su Joker en El Caballero Oscuro. Pero las actuaciones aquí, siendo magníficas, no hacen sino resaltar las dos grandes cualidades del film: un excelente guión al servicio de la fértil imaginación de Gilliam, y un diseño de producción excelente, cuajado de inteligentes efectos especiales, que en ocasiones rozan el surrealismo. Con influencias de Más allá de los sueños, la historia de Gilliam, sin ser totalmente original, consigue enganchar completamente al espectador y le deja con la boca abierta ante los recursos escenicos desplegados. Reconocer también el buen papel de la modelo Lily Cole, actriz casi amateur en su primer papel profesional, y que no desentona del resto del estupendo elenco. Si no fuera por el carácter excéntrico e independiente de Gilliam, este film debería con toda justicia optar a los Óscar en las categorías (al menos) de guión original, diseño de producción, efectos especiales, maquillaje, película, dirección y actor principal (Plummer) y secundario (Ledger). La cruda realidad los volverá a dejar fuera, pero para mi, se trata de una de las cinco mejores películas que he visto este año, digna de ser un clásico instantáneo.

Calificación: **** y 1/2. Le falta algo para ser obra maestra.
Lo mejor: La valentía de Gilliam y el que la acabara pese a la muerte de Ledger,
Lo peor: Su heterodoxia puede asustar al público convencional.

Megan Fox y la crueldad intolerable


Pues no, no vamos a hablar de la peli de los Coen, si no de los ataques más o menos injustificados que está sufriendo la actriz Megan Fox por el terrible pecado de ser una actriz en Hollywood y ser muy atractiva. Existe una tremenda hipocresía con este tipo de actrices: parece que deben disculparse por ser guapas y pedir perdón por ello a los mismo críticos y aficionados al cine que se meten con ella pero luego no se pierden ninguna de sus películas y babean toda la butaca durante las proyecciones de Transformer o Jennifer´s Body. ¿Qué hubiera pasado si a Marilyn Monroe se la hubiera tratado así? Y que no me digan que la Monroe era una actriz de Oscar porque muy pocos papeles se le recuerdan como memorables o comparables a actuaciones de otras coetaneas de más enjundia. Pero ahora lo políticamente correcto es que las actrices guapas tengan que ser cerebritos que quieran actuar en Un tranvía llamado deseo, y si encima hacen declaraciones poco convencionales sobre su trabajo o sobre el sexo, -caso de Fox, cuyo apellido significa zorra, lo cual ha dado mucho juego a las mentes calenturientas- pues parece que todo vale para atacarlas. Ya está bien, nadie le pide una actuación de oscar, igual que nadie le pide a Meryl Streep que sea sexi. Al cesar lo que es del césar. No hay q ser crueles. Es un buen momento para reivindicar "Jennifer´s body", la primera peli como directora de la guionista de Juno, Diablo Cody, un film que no pasará a la historia del séptimo arte, pero que está bien rodado con una premisa interesante, digna de un Raimi: desviarse del cine de terror o del de High School convencional para fusionarlos en una peli entretenida y con escenas memorables como la de la protagonista corriendo bajo la luna con su traje del baile.
Calificación: ***. Una cuarta estrella me parece exagerada. Allá ellos en fotogramas.
Lo mejor: Verla sin prejuicios. Un guión interesante y un atractivo final.
Lo peor: Que Fox repite papel y puede acabar encasillándose. Una cierta previsibilidad en el desarrollo.