miércoles, 11 de noviembre de 2009

Destino Final 3D: No apta para cardiacos


No cabe duda que la tecnología 3D ha revolucionado a la industria del cine durante el presente año y que ha llegado para quedarse. Los agoreros que decían que era una moda más y que pasaría empiezan a pedir cola para apuntarse a este fenómeno que ha permitido que en Estados Unidos haya aumentado el número de espectadores a los cines y que éstos se acostumbren a pagar más por ver cine. Y cine del bueno. Directores como Zemeckis, Burton y Cameron, que no son novatos precisamente, ya han claudicado ante este sistema y mientras llegan sus films, aquí tenemos otro aperitivo, más modesto, pero igualmente suculento, para disfrutar del 3D. No cabe duda que llevar gafas durante 90 minutos es todo menos cómodo y que el cine en 3D resulta a veces molesto y extraño. Pero estos inconvenientes son pecatta minuta cuando se puede disfrutar de un film en tres dimensiones. En el caso de Destino Final, la experiencia es realmente terrorífica, sobre todo en lo que se refiere a sustos. No podemos pedir peras al olmo y no estamos ante un Los otros. Pero el cúmulo de efectos y sobresaltos amplificados por el 3D consigue que la platea pegue sus buenos gritos y lo pase bien. Toda la saga mantiene unas constantes de cine gamberro y plagado de gags de humor, consigue no tomarse realmente en serio y acabar siendo una especie de parodia de si misma. La pena es que la muerte ya no aparece representada como en la primera parte: esa inquietante sombra que como la musica de Williams en Tiburón presagiaba que algo malo iba a pasar. Pero desde luego es un excelente film para descubrir sin prejuicios el 3D y además nos permite ver los adelantos en forma de trailer de tres auténticos pelotazos para los próximos meses: Cuento de Navidad, Alicia en el país de las maravillas y Avatar.
Calificación: ***. Entretenida y con excelentes efectos.
Lo mejor: el altísimo grado de realismo del 3D.
Lo peor: No hay suspense, solo sustos. Un final algo tramposo.

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