miércoles, 11 de noviembre de 2009

La (mala) madre que lo parió


Encumbrada ya como "una de las mejores películas del cine español", frase hartamente exagerada -donde quedarían El verdugo o Plácido-, lo cierto es que Celda 211 de Daniel Monzón es uno de los films más completos que ha realizado un español en los últimos años. Monzón ya nos encantó en su esperanzador debut de El corazón del guerrero, y ha demostrado que puede volcar en la pantalla una historia absolutamente hipnótica y convencer de ella a sus protagonistas. Especialmente a Luis "Malamadre" Tosar, que compone un personaje fascinante, carne de Goya, y que absorve como un agujero negro al resto de la función. Esta omnipresencia no resulta sin embargo empequeñecedora, ya que la fuerza del guión, el uso medido de la violencia -impactante la secuencia inicial- y el poso moral de lo que se cuenta -incluido el genial apunte de los terroristas secuestrados- son suficientes para sacar adelante la función. NO esperen finales felices, hasta para eso Monzón ha logrado que no le tiemble el pulso. Esperemos que el cine español tome nota de que el cine de género es perfectamente adaptable a nuestras coordenadas y pongan más malamadres en nuestra vida.
Calificación: **** y 1/2. Roza pero no llega a ser obra maestra.
Lo mejor: Tosar, Tosar y Tosar.
Lo peor: Algunos personajes carcelarios, que sea vista como una simple peli de presos.

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