martes, 31 de marzo de 2009

Duplicity

Es Duplicity una film que apuesta, y muy fuerte, por la química demostrada por la pareja de estrellas Owen-Roberts, cuya solvencia ya quedó demostrada -de forma aún más notable si cabe- en Closer. Sin embargo, una película que sólo se apoya en buenas interpretaciones y en esa química no acaba de ser redonda. Y Duplicity no lo es. Aquí le faltan muchas de las virtudes que atesoraba esa joya que fue Michael Clayton: un guión menos sólido, un plantel de secundarios que no se limite a bailar junto a los protagonistas, esos cansinos y repetitivos flash-backs que se hacen odiosos... La dirección de actores no es tan brillante como en el film de Clonney y el final, que supuestamente tenía que levantar la parte ultima de la película, se antoja decepcionante. Nada peor para un film de espías que el aburrimiento, y Duplicity se hace exasperadamente larga: se podía haber resuelto en media hora menos. Cuando uno empieza a mirar su reloj para ver qué hora es, la señal es mala. Se trata de una apuesta fallida por parte de Gilroy, excelente guionista que se ve traicionado precisamente por un guión con muy poco vuelo. La apuesta por la intriga hace que desaparezca la accióny la tensión es escasa. Al final es Duplicity un film que se deja ver con pereza y se olvidará con demasiada facilidad para las expectativas levantadas.
Calificación: ** Aburrida
Lo mejor: Pese a todo, el duelo Owen-Roberts.
Lo peor: la falta de ambición de Gilroy y los flash backs.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Bueno, yo que la he visto, puedo reconfirmar que es un poco pesadita y que con tanto flash back llega una a perderse y ya no sabes si lo que estás viendo es en el pasado, presente o futuro... si no llega a ser por la compañía... me duermo, jajaja. Muy buena crítica, Manu!!!!!